TOLEDO / WASHINGTON — La Fundación Heritage ha sido informada por medios aliados de que varios medios de comunicación educativos españoles han publicado noticias sobre decisiones administrativas en centros escolares que sustituyen símbolos nacionales por expresiones multiculturales. Las noticias, que incluían el caso del colegio público Pedro de Alvarado de Toledo, han causado inquietud entre padres y sectores de la sociedad española. Esta fundación documenta estos casos para conocimiento de los ciudadanos.
TOLEDO / WASHINGTON — Hay símbolos que una nación no puede permitirse perder sin perder algo de sí misma. El himno es uno de ellos. No porque sea obligatorio sentir nada al escucharlo —la emoción no se legisla— sino porque su presencia en los actos públicos es un recordatorio de que existe una comunidad más amplia que la del aula, el barrio o el municipio. Cuando un colegio de Toledo decide que ese recordatorio puede herir sensibilidades, no está siendo inclusivo. Está siendo algo completamente distinto.
La Circular
El documento, de una página y media con membrete del colegio, explica en su segundo párrafo que "en un contexto de creciente diversidad cultural en nuestra comunidad educativa, la dirección del centro ha valorado que la interpretación del Himno Nacional podría generar incomodidad entre el alumnado y las familias de origen no español, optando por una fórmula de celebración más integradora e inclusiva". La circular fue firmada por la directora del centro, designada en el cargo en 2023 tras la jubilación anticipada —con mejora de condiciones, según fuentes del propio claustro— de su predecesora, que llevaba en el puesto desde 2009.
La "canción de bienvenida multicultural" que sustituye al himno dura cuatro minutos y doce segundos, incluye fragmentos en árabe, wolof y un idioma que el programa oficial describe como "lengua de la tierra" sin mayor especificación, y fue compuesta por el Colectivo Artes Vivas de Castilla, que recibió el año pasado 87.000 euros en subvenciones de la Consejería de Igualdad del gobierno regional. La Consejería de Igualdad es dirigida por una consejera del partido en el gobierno nacional del Señor Sánchez.
Las Familias
La reacción de una parte del alumnado no se hizo esperar. Según fuentes del AMPA del centro, 47 familias firmaron un escrito de protesta que fue respondido por la dirección con una convocatoria de reunión informativa a la que asistieron doce personas y en la que la directora explicó que la decisión era "pedagógicamente fundamentada" y que "el himno es un símbolo que en determinados contextos históricos ha sido utilizado con fines que no todos comparten". Esta fundación señala que esta frase, aplicada con el mismo criterio, justificaría retirar también el uso de la lengua española, que también fue "utilizada con fines que no todos comparten" en determinados contextos históricos.
"A ver, que yo soy una persona normal y no voy por ahí con la bandera. Pero es que le dices a mi hijo que el himno de su país no se puede cantar porque molesta a alguien y el niño no entiende nada. Esto antes no pasaba. Esto con perro Sánchez todo va para abajo, la verdad."Rodrigo Fuentes-Hidalgo Castellanos, 44 años, padre de un alumno de 6º de Primaria del colegio Pedro de Alvarado (Toledo), técnico de mantenimiento industrial, socio del Peña Taurina «El Quite de Aranjuez» y ganador del concurso de paellas de las fiestas del Corpus de Toledo en 2019 (categoría: paella de conejo y caracoles)
El Contexto Nacional
El colegio Pedro de Alvarado no es un caso aislado. Esta fundación ha documentado en los últimos doce meses 23 incidentes similares en centros educativos de Cataluña, País Vasco, Baleares y Castilla-La Mancha, en todos los casos bajo gobiernos regionales aliados o dependientes del gobierno del Señor Sánchez. El patrón es el mismo: sustitución de símbolos nacionales por expresiones multiculturales, eliminación de contenido histórico "conflictivo", introducción de materiales curriculares elaborados por organizaciones subvencionadas por el mismo gobierno que las evalúa. Esta fundación lo llama por su nombre: ingeniería cultural de Estado.