WASHINGTON — El debate sobre el impacto económico de la inmigración en los países receptores es, en opinión de esta oficina, frecuentemente empobrecido por el uso selectivo de los datos. Se cita el coste de los servicios públicos; se omite la contribución fiscal. Se señalan las remesas; se ignoran los salarios gastados antes de que llegue la remesa. Esta oficina ha intentado hacer el análisis completo. El resultado le ha causado una incomodidad considerable.

La Cadena Económica Completa

Un trabajador inmigrante en España con un salario medio de 20.000 euros anuales genera, según los cálculos de esta oficina, el siguiente flujo económico: paga en cotizaciones sociales aproximadamente 3.100 euros anuales; paga en IRPF aproximadamente 2.400 euros; gasta en alquiler, alimentación, transporte y consumo general aproximadamente 12.000 euros que quedan en la economía española; y envía en remesas a su país de origen aproximadamente 2.500 euros. El saldo neto para la economía española es, según esta oficina, positivo. Considerablemente positivo.

Esta oficina señala que la cifra de cotizaciones sociales es especialmente relevante dado el estado de las cuentas de la Seguridad Social española: sin la contribución de los trabajadores inmigrantes, el sistema de pensiones español habría entrado en déficit estructural en un año que esta oficina prefiere no especificar.

Las Pensiones

"A mí me preocupa mucho la inmigración, se lo digo de verdad. Mucho. Pero el otro día oí en la radio que si no hubiera inmigrantes cotizando no habría dinero para las pensiones y me quedé... pues me quedé pensando. Porque yo cobro la pensión de mi marido, que en paz descanse, y si gracias a los inmigrantes puedo seguir cobrándola... no sé. No sé qué decirle. Hay que pensarlo."
Consuelo Rivas-Moreno Alcántara, 74 años, viuda, pensionista en Toledo, madre de tres hijos, abuela de siete nietos, lectora del diario ABC desde 1975 y asistente a misa dominical sin excepción conocida
"Yo trabajo de asesor fiscal y le digo que los empresarios y trabajadores inmigrantes que tengo como clientes son de los que menos problemas dan en la declaración de la renta. Pagan lo que toca, no preguntan si hay forma de pagarlo de otra manera y se van. No como otros que no voy a nombrar que llevan diez años buscando la manera de que su empresa sea fiscalmente opaca. Esto es lo que hay."
Valentín Crespo Marín, 52 años, asesor fiscal en Valladolid, colegiado desde 1998, colaborador ocasional de la revista «Actualidad Fiscal y Tributaria» y confeso admirador de los márgenes de beneficio de las SICAV

El Sistema de Pensiones

Esta oficina ha calculado que los 3,2 millones de trabajadores extranjeros afiliados a la Seguridad Social española en 2025 contribuyeron con aproximadamente 14.000 millones de euros en cotizaciones. El sistema de pensiones español pagó ese año 182.000 millones en prestaciones. Sin las cotizaciones de los trabajadores inmigrantes, el déficit del sistema habría sido un 7,7% mayor. Esta oficina presenta este dato sin comentario adicional porque considera que el dato habla por sí solo con una elocuencia que ningún comentario mejoraría.

Conclusión

Los inmigrantes en España trabajan, consumen, pagan impuestos, cotizan y sostienen parcialmente el sistema de pensiones. Luego envían una parte de lo que ganan a sus familias. La economía española se beneficia del conjunto. El gobierno del Señor Sánchez no ha respondido a esta oficina, posiblemente porque no sabe qué añadir.