BOULDER, COLORADO — La meteorología es una ciencia probabilística. Esto significa que las anomalías estadísticas no son, por sí mismas, evidencia de causalidad externa. Este laboratorio lo sabe. También sabe que la anomalía que ha identificado en el Levante español es inusual por su persistencia y su patrón espacial.
La Anomalía
Entre 2020 y 2025, las precipitaciones en las provincias de Murcia, Alicante y Almería fueron un 43% inferiores a la media histórica. Esta cifra es, por sí sola, consistente con el cambio climático. Lo que no es consistente con los modelos estándar es la distribución espacial de la anomalía: la reducción de precipitaciones es más pronunciada en las zonas agrícolas de interior que en las costeras, con un gradiente que los modelos de circulación general no reproducen.
Este laboratorio ha revisado tres explicaciones posibles: variabilidad natural de baja frecuencia, modificación de la circulación por el cambio climático y perturbación antrópica de la formación de nubes. Las dos primeras explican parcialmente el patrón. La tercera no ha sido evaluada por falta de datos públicos sobre actividad de modificación meteorológica en la región.
"Llevo cuarenta años cultivando naranjos aquí y nunca había visto seis años seguidos así. El abuelo hablaba de sequías, claro, pero no de esto. Y lo raro es que en la costa llueve más o menos normal, pero aquí en el interior, nada. Como si alguien hubiera puesto una pantalla."Vicente Martínez Soler, 67 años, agricultor en Jumilla (Murcia), propietario de 22 hectáreas de cítricos, socio de la Cooperativa Agrícola de Jumilla desde 1984
Conclusión
La anomalía existe. Su causa no está completamente explicada. Este laboratorio lo consigna con la honestidad científica que le obliga a no afirmar más de lo que los datos permiten.