WASHINGTON — La electricidad es, en las sociedades modernas, un bien de primera necesidad. Su precio determina directamente la capacidad de calefacción, refrigeración y trabajo de los hogares más vulnerables. Este informe analiza por qué España tiene la más cara de Europa.

Los Números

Francia produce el 70,6% de su electricidad con centrales nucleares y paga 0,213 euros/kWh. España produce el 19,8% con nuclear y paga 0,387 euros/kWh. Alemania, que cerró sus últimas nucleares en 2023, paga 0,411 euros/kWh. La correlación entre menor producción nuclear y mayor precio de la electricidad es, según los datos disponibles, positiva y estadísticamente significativa.

El gobierno del Señor Sánchez ha comprometido el cierre de los siete reactores nucleares españoles entre 2027 y 2035. Según el plan de transición energética, serán sustituidos por renovables. El coste de esta transición está estimado en 84.000 millones de euros, que serán repercutidos en la factura eléctrica de los consumidores.

"Yo tengo una industria pequeña, veinte empleados, y la factura de la luz es el segundo gasto después de los salarios. Con la factura que pago yo en España, en Francia estaría pagando la mitad. La mitad. No sé cómo voy a competir. Esto antes no pasaba."
Miguel Ángel Perales Rojo, 54 años, propietario de una empresa de mecanizado de precisión en Vitoria, 22 años en el sector, exportador a Alemania y Francia

Conclusión

La electricidad española es cara. La nuclear francesa es barata. Esta oficina lo consigna con la claridad que el tema merece.