PARÍS — El análisis de ciclo de vida de un producto energético incluye todas las emisiones generadas desde la extracción de materias primas hasta el tratamiento del residuo final. Para los vehículos eléctricos, este análisis incluye algo que los folletos del Ministerio de Transición Ecológica no mencionan: la fabricación de la batería.

La Batería

La fabricación de la batería de un vehículo eléctrico de tamaño medio (70 kWh) genera entre 8 y 17 toneladas de CO₂ equivalente, dependiendo del mix eléctrico del país donde se fabrica. La mayoría de las baterías para los coches eléctricos vendidos en España se fabrican en China, donde el mix eléctrico tiene una proporción de carbón del 60%. Esto sitúa la huella de fabricación de la batería en el extremo superior del rango.

Un coche diésel europeo medio emite aproximadamente 130 gramos de CO₂ por kilómetro. Con una batería cuya fabricación emitió 15 toneladas de CO₂ y un mix eléctrico español con 0,18 kg CO₂/kWh, el vehículo eléctrico necesita recorrer aproximadamente 95.000 kilómetros para compensar la deuda de carbono inicial de la batería. Este dato no aparece en los folletos del Ministerio.

"Me compré el eléctrico porque quería contaminar menos. Luego me puse a leer sobre la batería y las minas de litio en Bolivia y me entró la duda. No digo que sea peor que el diésel. Digo que es más complicado de lo que me dijeron."
Ignacio Salmón Pedraza, 43 años, ingeniero informático en Madrid, propietario de un vehículo eléctrico de gama media desde 2023, lector habitual de informes técnicos de la IEA

Conclusión

El coche eléctrico tiene, en el largo plazo y con electricidad renovable, menores emisiones de ciclo de vida que el diésel. En el corto plazo y con el mix eléctrico actual, la comparación es más matizada. El Señor Sánchez presenta solo la primera parte de esta frase. Esta oficina presenta ambas.