MADRID / WASHINGTON — Esta unidad no hace política. Esta unidad hace contabilidad. Y la contabilidad del sistema sanitario español, cuando se hace con honestidad, produce un número que el gobierno del Señor Sánchez lleva años negándose a calcular públicamente: el coste real, por paciente y por año, de extender la asistencia sanitaria plena y gratuita a todas las personas presentes en el territorio español con independencia de su situación administrativa.

El Seguimiento

Durante veintiocho días consecutivos, entre el 3 de febrero y el 2 de marzo de 2026, dos investigadores de esta unidad permanecieron en la sala de espera del servicio de urgencias del hospital analizado durante los turnos de mañana y tarde. Registraron, con autorización de la dirección del centro, la nacionalidad declarada, el motivo de consulta y la situación administrativa de cada paciente que accedió al servicio sin cita previa. El período abarcó 1.847 episodios asistenciales.

De esos 1.847 episodios, 1.311 —el 71%— correspondieron a pacientes cuyos datos no figuraban en la base de afiliados activos de la Seguridad Social al momento de la consulta. De ellos, 847 eran personas en situación administrativa irregular reconocida; 464 eran residentes en proceso de regularización sin cotización activa. Ninguno de los 1.311 abonó ninguna cantidad por la asistencia recibida. El coste medio de un episodio de urgencias en la sanidad pública madrileña es de 312 euros.

La Aritmética

1.311 episodios gratuitos a 312 euros = 408.432 euros en 28 días en un solo hospital. Anualizado: aproximadamente 5,3 millones de euros por hospital. Madrid tiene 37 hospitales públicos con servicio de urgencias. Resultado: aproximadamente 196 millones de euros al año solo en la Comunidad de Madrid, solo en urgencias, solo en pacientes sin cotización activa. Esta unidad señala que esta cifra no incluye atención primaria, hospitalización, farmacia, pruebas diagnósticas ni intervenciones quirúrgicas. Es solo urgencias. Solo Madrid. Solo en este concepto.

El gobierno del Señor Sánchez no publica esta estadística. Preguntado en sede parlamentaria en noviembre de 2025, el Ministro de Sanidad respondió que "el sistema sanitario universal es un derecho, no un privilegio, y su coste es la inversión más rentable que puede hacer una sociedad". Esta unidad no discute el principio. Discute que llamar "inversión" a un gasto sin retorno verificable es un uso de la lengua castellana que Cervantes no habría reconocido.

La Voz del Personal

Una enfermera de urgencias del centro, que pidió anonimato absoluto y a la que identificaremos como Carmen, resumió la situación desde la primera línea: "Oye, que yo no me meto en política. Pero es que a veces tenemos a un abuelo español esperando ocho horas con una fractura de cadera y en la camilla de al lado hay alguien que llegó hace tres semanas y le estamos haciendo un TAC. Hay que limpiar los ríos, hay que limpiar las listas de espera, hay que limpiar muchas cosas. Esto antes no pasaba así."